lunes, 31 de enero de 2022

CUATRO MIL QUINIENTOS CINCO

 





Hace tiempo que veo los programas de Calleja, siempre me interesan en mayor o menor medida, justo el de hoy me ha emocionado de una manera especial porque trataba de los flysch de la costa vasca y yo me he pasado la vida en esa playa, en esos flysch y aunque ahora mi pierna no me permite acercarme, a veces voy y los contemplo desde arriba cuando la marea está baja.

Por un lado me encanta ir ahí, creo que es uno de los lugares más hermosos del mundo, no obstante allí perdí a mi hijo Carlos y sigo sintiendo que todo mi ser se revoluciona por lo que no abuso de acercarme, lo que siento es bonito y especial, algo que no soy capaz de analizar ni de ponerle palabras.

Doy gracias al cielo por permitirme disfrutar de un hijo tan maravilloso del que tanto aprendí y al que quise con toda mi alma, tuve mucha suerte de conocer a una persona tan especial.

Calleja, junto con un equipo de voluntarios bajan a los flysch de Zumaya para limpiar toda la basura que se había acumulado.

Me ha emocionado, es triste ver que hay personas que se dedican a tirar al mar botellas de plástico, necesitamos educación, creo que hemos empezado a mentalizarnos de que ha llegado el momento de crecer como seres humanos, responsables del cuidado del planeta, yo tengo esperanza.

Había muchos niños recogiendo basura, en solo cuatro horas cien personas de todas las edades han hecho un trabajo impresionante, ahora es cuestión de mantenerlo. 













domingo, 30 de enero de 2022

CUATRO MIL QUINIENTOS CUATRO

 





En vez de ver la serie "7 días antes" desde el principio, he ido directamente al capítulo cinco que era la que trataba del desfile de Chanel, me encantan las películas de alta costura, a pesar de que me disgusta sobremanera el estrés que se crea preparando los desfiles, me alegro de poder estar tranquila en mi casa sin tener que preocuparme de nada.

Algo parecido me pasaba cuando hacía exposiciones de pintura, nunca me gustaron las inauguraciones mías, me ponía muy nerviosa, me alegro muchísimo de no tener que pasar por esos estados tan desagradables, tengo amigos pintores que lo pasan tan mal que les salen úlceras de estómago, imaginemos que el trabajo de un pintor es de una persona, por lo menos los desfiles de moda los prepara un gran equipo que tiene que estar perfectamente coordinado.

Me parece más interesante el trabajo de escritora y eso que ahora también tengo un equipo de profesionales que se ocupa de lo que para mí resulta imposible, más que nada porque una cosa es escribir y otra muy diferente comercializar los textos, algo para lo que no estoy preparada y cuyas reglas desconozco.

Karl Lagergeld era un genio, eso es indudable, parece mentira que una persona pueda tener esa visión de cómo vestir a una mujer.

En este desfile las modelos eran muy bonitas, delgadísimas, muy blancas y casi todas iguales. 

Una vez en Los Ángeles vi un desfile en el que las mujeres eran de edades y nacionalidades diferentes, así como las tallas, pero estaban tan bien vestidas y arregladas que resultaban maravillosas, supongo que las modelos de París no cambiarán nunca, seguirán siempre como una fantasía.









sábado, 29 de enero de 2022

CUATRO MIL QUINIENTOS TRES

 





Creo que mi entusiasmo hizo que me precipitara respecto a Brené Brown, por más que lo intento me quedo estancada cada vez que intento leer su libro.

Soy una atolondrada y por lo menos ahora no puedo correr fisicamente pero mi cabeza se desboca como un caballo cuando sale del establo y se equivoca.

No puedo decir que no me guste o no me interese el libro, simplemente no soy capaz de seguir con el primero que me compré y todavía ni siquiera lo he intentado con el último que solo está en inglés, tal vez si lo empiezo me anime.

Lo de tener la facilidad de comprar libros digitales que me llegan al momento hace que pueda cambiar de opinión y no pase nada, si no me apetece un libro, pido otro y al instante me mandan uno o dos capítulos de otro, si me interesa pido el resto del libro y si no, lo devuelvo, todo resulta fácil y cómodo.

Antes tenia la manía de que me gustaba el papel pero hasta esa manía la he cambiado, esta casa está llena de libros a pesar de que yo doné toda mi biblioteca, la casa sigue llena de libros, ahora yo no tendría sitio para guardar libros de papel, ni quiero.

Me gusta leer en el iPad, me resulta agradable, mucho más que sostener el libro con las manos, no me da vergüenza, los buenos lectores suelen decir que prefieren el papel, yo no, será por llevar la contraria, no lo sé.

He intentado ver una película que tenía buena crítica pero trataba de personas mayores en una residencia y he notado que no me estaba gustando nada y que no me convenía, me quitaba la alegría, así que he decidido venir al ordenador y escribir que siempre me hace feliz.

Me gusta expresarme, comunicarme, saber que hay personas que me leen y se identifican conmigo, me da mucho gusto.




viernes, 28 de enero de 2022

CUATRO MIL QUINIENTOS DOS

 





Cada vez que llamo al ambulatorio que me corresponde para que me llamen por teléfono, intuyo que una vez más me están tomando el pelo, llevo así más de dos semanas, solo ayer recibí una llamada y no me dio tiempo para levantarme del sofá y llegar hasta el teléfono, colgaron, una persona con poca paciencia. 

Todo lo que sucede en relación al tema de las enfermedades me hace dar gracias al cielo por la suerte que he tenido de tener leucemia antes de que apareciera el covid, me trataron estupendamente y justo cuando terminé la quimioterapia, empezó el confinamiento.

Siempre tengo suerte, me pregunto por qué todavía a veces tengo miedos, tendría que dedicar mi vida a dar gracias al cielo porque siempre, siempre, al final me salen bien las cosas.

Incluso el hecho de que hoy en día mi vida se haya reducido tanto me hace darme cuenta de que tengo suerte de que me guste estar delante del ordenador, tengo amigas que no lo soportan y a mí me chifla, me cuesta porque no es un tema fácil, pero me encanta.

Cada día me voy antes a la cama para poder leer más, si estoy levantada no me apetece tanto, prefiero hacerlo en la cama.

También tengo suerte de que mis hijos no me den disgustos, no son perfectos pero se comportan, son sensatos, no me los imagino teniendo ganas de salir más de la cuenta y arriesgarse a contagiarse, saben cuidarse, lo cual es un alivio para mí.

Ya tuve el gran disgusto de mi vida cuando se murió Carlos y creo que por eso puedo vivir tranquila ahora.

Cuando tuve la leucemia y estaba en el hospital lo pasé muy mal, muy mal, pensé que las dos cosas más gordas que me habían pasado en la vida fueron la muerte de Carlos y el cáncer, de índole tan diferente que no era cuestión de elegir, ambas fueron muy duras y ambas parece que no se acaban nunca, siempre están presentes, me limito a aceptarlas y a dar gracias una vez más, todo es perfecto para aprender y crecer.




jueves, 27 de enero de 2022

CUATRO MIL QUINIENTOS UNO

 





Las reuniones de autores que organiza Triunfa con tu libro en las que participo, me enseñan bastante y además recobro el entusiasmo que a veces me falla por no acudir a clases de Escritura.

En la última, Ana Nieto habló de Brené Brown, la máxima figura literaria en Nueva York según Amazon, la que más vende con mucha diferencia, parece ser que gana medio millón de euros al mes.

Sus libros tratan de superación personal, exactamente el mismo tema del libro que publicaré en breve, ya está en marcha, solo me falta aprobar la maquetación y resolver algunos detalles con Amazon.

No quiero hacerme ilusiones, tampoco quiero precipitarme, quiero hacer las cosas con calma, bien trabajadas y lo mejor posible.

Cuando empecé a leer a Brené Brown me sorprendió que escribiera sobre el tema al que yo dedico mi vida: el conocimiento de uno mismo.

Me tranquilizó muchísimo ver que hay muchas personas que están interesadas en ese tema que es exactamente el que configura mi vida.

Todavía no he profundizado lo suficiente como para saber en qué se basa Brené Brown, no obstante por lo que voy viendo tiene muy claras las ideas y coinciden con las mías, ya que da vital importancia a ser buena persona que es exactamente lo que yo deseo.

Llevo cuarenta años practicando el conocimiento que imparte Prem Rawat y cuando miro hacia atrás me doy cuenta de que he hecho un gran recorrido, me miro ahora y no me reconozco, gracias a las enseñanzas de Prem Rawat salí de la ignorancia supina para meterme en el camino del conocimiento cuyo fin primordial es conseguir La Paz interior.

No es fácil ni rápido, es una cuestión de práctica y en ese camino la constancia es fundamental.





martes, 25 de enero de 2022

CUATRO MIL QUINIENTOS

 




He visto el documental ¿Qué coño está pasando? trata sobres los aspectos en los que se enfoca la cuarta ola del feminismo, basada sobre todo en la violencia sexual contra la mujer.

Entrevista a mujeres de diferentes profesiones es ideologías, poniendo sobre la mesa la realidad tal cual, empezando con la fundadora del partido feminista, Lidia Facón, a quien tengo el deber de agradecer que despertara mi propio feminismo, cuando todavía yo no sabía poner en palabras los sentimientos que me embargaban e incluso me atemorizaban.

Me ha parecido muy interesante que hayan dado voz a mujeres e incluso a algunos hombres que quieren obviar el feminismo, nada hay más grande que la claridad absoluta, no hay modo de taparla, cada uno se delata en la palabra. 

Me ha gustado muchísimo, siempre me gusta, Irene Montero.

Se nota que algunas mujeres no han experimentado el machismo o no quieren reconocerlo, se esconden tras la capa de la incomprensión, pero como decía Hellinger, fundador de las constelaciones: 

"Nadie crece siendo inocente".

Ha llegado un momento en que el trabajo de las mujeres feministas ha empezado a dar resultado y ya no hay marcha atrás.

Cuando se llega a cierto estado de consciencia es imposible dejarse engañar y no precisamente porque tengamos privilegios sino porque la verdad brilla y es imposible ocultarla.

Nadie quiere vivir en la esclavitud.

Todavía falta mucho para que todas las mujeres estemos contentas con nuestra situación respecto a los hombres, la igualdad de libertades y derechos se va consiguiendo poco a poco.

Yo creo firmemente en que todo irá tomando forma  a medida que crezca el número de seres humanos que no se engañen a sí mismos.
















lunes, 24 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS NOVENTA Y NUEVE

 




Por un lado echo de menos el taller de Escritura, no obstante creo que a estas alturas de la vida lo que tengo que hacer es escribir y sobre todo, además de leer, ocuparme del libro que se va a publicar muy pronto y tendré que empezar con la promoción.

Me cuesta mucho hacer todo lo que me indican, se escritora es duro, no quiero compararlo con la pintura, ambas disciplinas tratan de la expresión y la comunicación que son mis temas predilectos, para mí ambos son parecidos, tenía facilidad para pintar y ahora no puedo negar que la tengo para escribir, no obstante me tropiezo con la misma piedra, la parte comercial, es como si algo en mí se negara a conseguirlo, como si prefiriera flagelarme a mí misma, es algo que ni yo me lo explico.

Hoy he tenido reunión de autores y como de costumbre no solo he disfrutado sino que he aprendido y he sido consciente, una vez más, de lo verde que estoy.

Me pregunto si la edad me habrá convertido en una persona vaga, nunca antes me había costado tanto trabajar, bien es verdad que los demás autores son más jóvenes que yo y se les nota repletos de un entusiasmo del que yo carezco.

Puede ser debido a que el libro que voy a publicar "Esfuerzo y satisfacción" lo escribí hace unos años y lo he tenido que leer varias veces, ya me cansa estar tan pendiente del mismo texto, me gusta mil veces más dedicarme al diario, a las novedades.

Por otro lado, en la parte comercial me siento tan fuera de lugar que ni siquiera he pensado en las cosas de las que hablan los demás autores.

Hoy justo ha salido publicado el libro de una pintora que lo estaba escribiendo cuando yo empecé en Triunfa con tu libro y ya había hecho el video book y más cositas de las que ni me he enterado.

Todavía ni siquiera he estrenado la pantalla que me compré para hacerme videos, doy mucha importancia al Back drop.

No tengo prisa, sin embargo siento la necesidad de experimentar el estímulo que tienen mis compañeros y el que tenía yo para leer mi texto cuando iba a las clases de Escritura.

Lo que publico en mi blog que algunas personas leéis y me seguís animándome muchísimo es como la gasolina que se mete en el coche para que siga andando.

Voy dando pasos pero casi son de ciego.





domingo, 23 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS NOVENTA Y OCHO

 





Creía que lo que me interesaba del libro de Galder Reguera estaba leído, sin embargo he sentido el deseo de echarle una última ojeada para saber algo más de mi querida amiga Carmen Olábarri que no está en internet, por lo que desconozco qué es de su vida actual.

Cuando Emilia Palacios vivía la veía de vez en cuando porque ellas también eran amigas y a veces coincidíamos pero ahora ya no tenemos lazos en común, yo casi no salgo de casa ni voy a las inauguraciones.

Así que mirando el libro sin profundizar, me ha sorprendido ver que su hijo nos nombra a Manolo Gandía y a mí como compañeros de Bellas Artes.

También he recordado que fuimos a visitar a Carmen y Javi cuando vivían en Ataun, son buenos recuerdos que me vienen a la cabeza pero están escondidos, como un camarote que nunca se abre porque de repente recuerdo cuando exponíamos en Arteta y pasábamos mañanas enteras en la galería charlando con Juan Elúa que nos trataba como si fuéramos los mejores artistas del mundo, hasta nos presentó en Polonia y Praga como pintores vascos actuales.

Yo mandé una cajita con gudaris y más tarde Elúa me confesó que no me la habían expuesto por si acaso tenía una bomba dentro.

Fueron tiempos dichosos.





sábado, 22 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS NOVENTA Y SIETE

 





Llevaba varios días queriendo ver la película de Paul Verhoeven, ""Benedetta" y hoy por fin ha llegado el momento.

Todo lo que hace Verhoeven suele ser exagerado y esta obra no iba a serlo menos, parece ser que está basada en hechos reales aunque a veces es como un circo, la verdad es que me ha tenido hipnotizada durante casi todo el tiempo, Charlotte Rampling me encanta y todo lo referente a la iglesia católica es familiar para mí, me educaron en el temor a las llamas del infierno y en una culpabilidad ilimitada, incluso por no sentirme culpable, creo que hasta existir era pecado.

Es una película excelente, tal vez exagerada y provocativa, no obstante también la iglesia católica lo es en muchos aspectos.

Solo recuerdo haber visto dos películas de este director: "Instinto básico" y "Elle",  de ambas guardo un recuerdo excelente, no se trata de gustar o no gustar sino de buen cine, sin remilgos, inteligente, de gran esteticismo.

Una buena película tiene la desventaja de que termina y no soy tan cinéfila como para ver la misma película dos veces.

Mi exmarido era tan amante del cine que quería que yo viera todas las películas que a él le habían gustado muchísimo, así que en aquella época nos íbamos a cines de barrio en donde ponían películas antiguas y así aprendí bastante, ya que aunque iba al cine todos los domingos cuando estaba interna en Madrid, no sabía distinguir lo bueno de lo malo, nadie me había explicado nada.

Hasta tal punto llegaba mi ignorancia que cuando alguien decía que no le había gustado una película me extrañaba porque a mí me gustaban todas, era el hecho de ver cine lo que me gustaba.

Mi exmarido conocía a todos los actores y directores, a veces le llamaban por teléfono para que diera su opinión, desde los cinco o seis años se escapaba del colegio para meterse en el cine, no sé cómo lo conseguiría.

Estudiaba tanto los carteles que creía que Miles de extras era un actor y se extrañaba de que nadie nunca le hubiera dicho a quien correspondía ese nombre.

No obstante hasta que empecé a estudias Bellas Artes yo no sabía nada de los grandes directores rusos, como Tarkovsky, creo que solo había visto Acorazado Potemkin de Eisenstein, porque a Carlos le interesaba también el cine mudo, no me explico el motivo de que no me hablara de Tarkovsky que está o estaba, ya no estoy segura,  considerado el mejor director de todos los tiempos, tal vez pensó que me resultaría aburrido.

Cada vez que veo una buena película me alegro y me hago más cinéfila, me parece maravilloso que exista el cine, comprende casi todas las artes, si no todas.

Hoy en día no veo teatro, solo cine en las pantallas, antes me gustaba mucho el hecho de ir a una sala de cine y estar entre gente interesada en lo mismo que yo en absoluto silencio.

Además a mí me gusta ver las películas en versión original con subtítulos porque a pesar de que se supone que hablo inglés y francés, me gusta enterarme de todo.

También me gusta mucho hablar de cine, no todo el mundo necesita comentar las películas, a mí me encanta, así como leer las críticas y los programas de radio más que los de la televisión.






viernes, 21 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS NOVENTA Y SEIS

 




Me ha impresionado lo que he leído de Galder Reguera "Libro de familia".

Lo había empezado varias veces y por algún motivo desconocido, llegaba un momento en el que a pesar de que me estaba interesando, lo dejaba.

Por fin ayer me decidí a seguirlo y hoy me he introducido en  una historia que en absoluto es desconocida para mí, puesto que la madre de Galder, Carmen Olábarri era una buena amiga y habíamos hecho juntas la carrera de Bellas Artes, nos conocimos antes de aprobar el ingreso en la academia de Ramil, aprendiendo a dibujar estatua.

Lo que ha supuesto un golpe bajo ha sido recordar un episodio que no por sabido, ha resultado menos doloroso.

Carmen Olábarri era un chica muy joven cuando la conocí, de una belleza angelical y la mejor dibujante de carboncillo, aquello tan desagradable pero necesario para empezar la carrera que tanto anhelábamos.

Carmen Olábarri era además, buena amiga, alegre, generosa, cariñosa y muy trabajadora, con una vocación fuera de lo común y mucho talento.

No creo que llegara a tener ni siquiera veinte años cuando se casó, enseguida tuvo un hijo y justo cuando se quedó embarazada del segundo, murió su marido, el amor de su vida.

Imaginémonos una chica de veintidós años más o menos, preciosa, viuda, embarazada en un escuela de Bellas Artes, dibujando y pintando como una artista ya formada.

Junto con Manolo Gandía, también estudiante de Bellas Artes, formamos una amistad maravillosa, hacíamos planes, pintando, dibujando del natural y pasando tiempo juntos.

En un momento de nuestras vidas Carmen desapareció un poco de nuestras vidas, se casó con un chico que también estudiaba Bellas Artes y aunque no le perdimos de vista del todo, tengo un poco borroso aquel episodio de nuestras vidas, creo que por eso me ha impresionado tanto confirmar, escrito por su hijo, que aquel matrimonio había sido un espanto, Carmen se había casado con un maltratador y durante cierto tiempo no tuvo el valor de dejarlo, ha sido muy fuerte confirmar con toda clase de detalles lo que Carmen me contó más tarde sin especificar los detalles.

La última vez que hablé con Carmen Olábarri fue a raíz de mi setenta cumpleaños, organicé una fiesta en Zampa y al invitarla me dijo que no quería estar con gente, pero le encantaría que nos viéramos en cualquier momento mano a mano.

De momento no tengo ganas de seguir hablando de este tema, me duele el alma.







jueves, 20 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS NOVENTA Y CINCO

 





Ayer empecé a ver una película francesa que me gustó al principio y luego me cansé.

Hoy me ha apetecido seguir con ella y me ha entretenido, he comprendido por qué no aguanté en el caserío de Guipúzcoa y eso sin tener que hacer agricultura, simplemente el campo me gusta desde lejos, para dar un paseo en coche y para hacer fotos, eso es todo.

Por eso es tan importante el conocimiento de uno mismo, así sé que no tengo que experimentar tantas cosas para saber lo que me gusta.

Me siento a gusto en este pisito sin pretensiones, en el que casi no tengo nada que hacer excepto lo que me apetece que son las pantallas, he tenido suerte, con una rodilla que duele, lo mejor es aceptarlo, no forzarla y quedarme en casa tranquila.

Además tengo suerte de que me gusten las redes sociales, las películas, los libros digitales, algunos programas de la televisión y de la radio.

De momento no me queda más remedio que hacer la vida que hago, mi cuerpo no da más de sí, lo acepto y no le doy más vueltas.

De la misma manera que jamás pensé que tendría leucemia, tampoco ahora sé lo que me depara el destino, solo sé que tengo que andar muy despacio y consciente para no caerme, llevo ya tres años sin caerme.

Antes de la leucemia me caía a menudo, iba atolondrada, en el hospital me dijeron que lo peor para una persona en mi estado sería un caída, así que empecé a ejercitar la paciencia y de momento voy bien, aunque estos días tan fríos me cuestan, tengo buena calefacción pero se me metió el frío en el cuerpo el día que se estropeó la caldera y me está costando sacarlo.

No me preocupo, vivo al momento, solo me ocupo del presente y ahí es donde mejor me encuentro.






miércoles, 19 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS NOVENTA Y CUATRO

 





He llegado a un punto en el que me encuentro tan a gusto conmigo misma que si me llaman por teléfono alguien que no conozco e intenta contarme algo que no me interesa, me saca de mi estado y me molesta muchísimo, luego tengo que hacer un gran esfuerzo para volver a mi bienestar.

Agradezco las redes sociales, las encuentro mucho más respetuosas que el teléfono.

Gracias a Dios a la gente en general le cuesta escribir por lo que solo lo hacen cuando es estrictamente necesario, rara vez para comunicarse desde el corazón, lo cual me tranquiliza porque ya me he vuelto asociable, casi solo me relaciono por internet, me encanta vivir en esta época en la que me puedo comunicar escribiendo.

Oteiza decía que hay dos tipos de personas, unas son como colchones, les lanzan la pelota y ahí se queda y otras son como frontones que la devuelven.

Yo soy como un frontón y me gustan los frontones, me gusta que me den feed back, no todo el mundo lo hace, reconozco que me encantan las personas que son capaces de hacer comentarios sobre lo que publico.

Cuando pintaba me encantaba que comentaran mis cuadros.

Una vez alguien trajo a una chica a mi casa y al ver mi serie Heridas que estaba en mi estudio las estuvo mirando un buen rato y al final me dijo: 

No me han gustado nada tus heridas, me resultas desagradables, agresivas.

No me extraña, respondí.

Era verdad, la primera vez que las colgué en una exposición, me quedé sola mirándolas y pensé:

¿Cómo he sido capaz de hacer una obra tan repulsivo?

Yo misma me extrañé de mi trabajo, las hice después de haber estado tres meses en el hospital tras un accidente en el que me rompí la pierna por cuatro sitios, no solo lo pasé mal sino que vi mucho sufrimiento en mi entorno y esa serie llamada Heridas fue la manera de sacar lo que tenía dentro.

Me dieron un premio en un concurso por una herida llamada Osakidetza.





lunes, 17 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS NOVENTA Y TRES

 





Es fantástico lo que se aprende con los documentales, no con todos pero cuando acierto con algunos casi me desmayo de gusto.

Me ha costado seguir viendo lo que me faltaba de Antonio Muñoz Molina pero reconozco que he aprendido con él y que no me ha quedado más remedio que transigir con su difícil estética.

Luego he visto la mitad, también de un equipo de tres arquitectos catalanes muy influenciados por la exquisitez japonesa, con los que me he identificado mucho y me ha encantado comparar la diferencia entre un artista que trabaja en soledad, como yo o como Antonio y un equipo que enriquece muchísimo la labor de conjunto, el resultado es magno, mucho más que tres personas, es algo inmenso, simplemente tres personas se juntan, hablan, ponen sus ideas sobre la mesa y el resultado es algo extraordinario.

No hay que darle más vueltas, es un hecho constatado, el trabajo de equipo es muy enriquecedor, no obstante a veces hay personas, entre las que me encuentro a quienes el placer de trabajar en soledad es algo necesario.

He trabajado bastante en equipo y ha sido y es muy bonito pero no reniego de la soledad de mi estudio.

Me ha dado envidia Muñoz Molina cuando escribía una columna semanal en un periódico y de pronto he comprendido que eso es algo parecido a lo que yo hago con el post de mi diario en Facebook, una gozada.

Me he gustado la libertad con la que habla Muñoz Molina de la escritura, me ha dado alas.

Leí con interés el libro que escribió Elvira Lindo sobre su estancia en Nueva York con él, me quedé con ganas de leer más cosas escritas por ella, en cambio de él solo leí "Un invierno en Lisboa y me costó.

Hay momentos para leer a unos autores o ver ciertas películas o disfrutar de ciertos paisajes, gracias a dios cada día se presenta diferente.







domingo, 16 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS NOVENTA Y DOS





He tenido la valentía empezar a ver el documental de Antonio Muñoz Molina, que no tiene buen aspecto, se le ve descuidado, con una barba horrorosa, detesto los hombres con barba, no atraía pero tiene tanta fama como escritor, que he hecho el esfuerzo de escucharle  y tratar de mantener quieto a mi espíritu crítico, lo cual no ha sido fácil porque aunque lo que cuenta es interesante y su castellano magnífico, tiene esa coletilla que tanto me disgusta de terminar cada frase con la pregunta ¿no? sin venir a cuento.

También Fernando Trueba decía ¿Sabes? pero en él no me importaba y eso que tampoco es el apolo de Belvedere pero su ojo disparado no me molesta, casi me divierte, no obstante el cámara se empeñaba en enfocarle de perfil y la punta de la nariz es como de medio payado, granate y saliente, muy fea, el resto estaba bien y era interesante y divertido.

El de hoy lo tiene más difícil porque la ropa es descuidada y es muy culto, aún así cuando ha sonado el teléfono lo he cogido y era Pizca, así que he dejado a medias el documental y supongo que mañana, lunes, lo veré con más interés, habiendo superado los tics parlanchines que tanto me molestan.

Yo misma me pillo a menudo terminando las frases con un ¡Eh! que no viene a cuento y me horroriza, no consigo quitármelo, he visto que más gente lo tiene, debe ser muy del país vasco, por más que me empeño cada vez que me doy cuentea me dan ganas de borrarlo pero ya está dicho y no se puede retroceder.

¡Qué importante es hablar bien! 

Doy muchísima importancia a las voces, me puedo enamorar de una voz, parece algo superficial porque en el fondo lo que cuenta es el contenido , no obstante ante una voz maravillosa me puedo quedar embelesada y no importarme nada más.

Recuerdo que el director de cine Carlos Saura, en una entrevista que le hicieron en el festival de San Sebastián terminaba cada frase, todas interesantes, no lo niego con un ¿Verdad? espantoso.

A mí me dan ganas de contestar cuando me hacen preguntas, como cuando saludan diciendo ¿qué tal? y enseguida me doy cuenta de que no es interés por mí, sino que es el equivalente a decir ¡Hola! 














sábado, 15 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS NOVENTA Y UNO

 





Ha sido maravilloso el capítulo dedicado a Antonio López, me ha emocionado sobre todo por su humildad y su claridad ¡que mente tan limpia, clara y bella! 

Recuerdo un viaje de grupo que hice a Roma con la discoteca Boccaccio, yo iba con mi prima Isabel Maier y nuestro amigo Pedro Erquicia y al subir al avión en Madrid vi que Antonio López también estaba en nuestro viaje y pensé que me gustaría conocerle pero pronto me di cuenta de que sus compañeros de viaje lo tenían completamente acorralado.

En aquella época ni siquiera sabía si su obra me interesaba, yo era una estudiante de Bellas Artes y el realismo tan exagerado y tan cargado no me había llamado la atención pero el nombre de Antonio López ya estaba en la cumbre de la pintura contemporánea, de hecho cuando conocí al arquitecto Ruiz de la Prada, el padre de Ágata en otro viaje de Boccaccio, esta vez en San Francisco, me dijo que Antonio López era el mejor pintor realista del mundo y creo que también me dijo que Hartung era el mejor en el terreno abstracto.

Otra vez, a lo lejos, en Neguri, vi a Antonio López entrando a comer en Jolastoki con el director del museo de Bellas Artes de Bilbao.

Cuando más me ha impresionado ha sido hoy en el documental, sobre todo por esa limpieza en su mirada, para mí la quisiera.

La humildad, sin lugar a dudas es lo que más admiro de lo que el mundo me ofrece y la de Antonio López se nota que es genuina, es un humildad directa como el agua cristalina, no ha tenido que hacer ningún esfuerzo, ha nacido con ella como con la habilidad para pintar

He disfrutado de verdad. 




viernes, 14 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS NOVENTA

 





Rara vez estudio las películas que ofrecen en Prime Amazon pero hoy lo he mirado por si acaso encontraba alguna sorpresa interesante y ha sucedido la maravilla: una serie de grandes creadores españoles empezando con Fernando Trueba, uno de los directores que desde el principio me fascinó y de quien vi su última película hace poco "El olvido que seremos", la recomendé a todo el mundo que me lee.

Mientras escuchaba el extraordinario soliloquio de Fernando, pensaba en que tal vez todavía me quede alguna película para ver y muchas por repetir, porque todo lo que toca Fernando lo convierte en oro, incluso las personas cuyo nombre pronuncia con admiración y cariño.

No estoy segura si Belle Époque fue la primera película que vi, lo que sí recordaba es que le dieron el Oscar. 

Ha habido algunos años de mi vida en los que por diferentes razones he dejado de lado el cine, no obstante reconozco que el cine me ha hecho muy feliz y me ha enseñado muchísimo, aunque no tanto como los libros, la verdad.

Así como Fernando Trueba considera que el cine es pintura, yo pienso que la escritura es pintura, por lo menos yo misma escribo con pinceladas, aunque también reconozco que me encanta leer literatura en estado puro.

No tengo ningún problema para visualizar las palabras, lo cual es espantoso cuando no son las adecuadas, me pueden hacer pasar un mal rato, lo solía describir en la clase de Escritura, nunca encontré a nadie que se identificara conmigo, ni siquiera el profesor.

Insisto, he disfrutado muchísimo con el primer capítulo de Creadores correspondiente a Fernando Trueba, uno de los grandes directores del cine español.

Tener una serie interesante es una gozada para una persona que como yo sale muy poco de casa y que cada capítulo hable de un creador cuya obra conozco, es un regalazo.





jueves, 13 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS OCHENTA Y NUEVE

 





A pesar de tener interiorizado mi feminismo, no lo supe hasta que conocí a Lidia Falcón, ella expresaba con palabras lo que yo llevaba mucho tiempo sintiendo.

Allí empezó a declararse mi feminismo sin posibilidad de retroceder a pesar de lo que me jugaba en aquel Getxo conservador de los años setenta.

Cometí muchos errores porque nos tenía formación, no obstante en la escuela de Bellas Artes conocí mujeres con ideologías más formadas que la mía que me ayudaron a tomar conciencia poco a poco de que no estaba siendo yo misma, por eso mis primeros pasos fueron desacertados, no obstante y a pesar de mis equivocaciones considero que me salvé a tiempo.

He visto el documental "Retratos del feminismo" y he recordado de alguna manera mis pasos para librarme de la sumisión a los hombres.

Encontré gran ayuda en Los Ángeles al ver la exposición de Judy Chicago en el Hammer Museum, lloré desesperadamente no solo por mí sino por todas las mujeres que estábamos siendo pisoteadas empezando por nuestras propias familias.

Más tarde en Bilbao tuve la oportunidad de conocer personalmente a Judy Chicago cuando expuso en Azkuna Zentroa y agradecí su trabajo desde mi corazón.

También agradecí a Arakis todo el trabajo que hace, casi solo para ayudar a las mujeres artistas.










miércoles, 12 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS OCHENTA Y OCHO

 




Ha sido sensacional haber reconectado con Amélie Nothomb, estoy disfrutando mucho con LES AÉROSTATES y justo ayer me encontré sin pretenderlo, con la película basada en el primer libro que escribió Amélie cuando volvió a Europa después de haber pasado un año trabajando en Japón.

La película se llama ESTUPOR Y TEMBLORES, igual que el libro y es muy buena exagerando, supongo, lo que significa trabajar en una empresa japonesa, es como un cómic y está muy conseguida.

Solamente he estado una vez en mi vida en Japón y me impresionó muchísimo desde el primer momento.

No podría describirlo, es otro mundo y yo era muy joven, nunca hasta entonces había estado en Asia, ni siquiera conocía la cultura japonesa excepto algunas películas de Kurosawa a Mishima.

Nos invitó mi padre a toda la familia a una vuelta al mundo de la que prefiero no hablar, ese estilo de viaje no es mi preferido, me interesa más ir a un lugar y pasar un tiempo para poder llegar a sentirme cómoda.

Por otro lado el carácter japonés es diferente a todos los demás que he conocido.

De hecho, cuando viví en Málibu, California y estudiaba en la Pepperdine University para perfeccionar mi inglés, todos los de mi clase éramos extranjeros con el mismo propósito y había una chica joven de Tokio de quien me hice bastante amiga.

Ella había estudiado violín en su país y al darse cuenta de que no iba a ser una gran violinista decidió estudiar psicología, pero cambiar de carrera está mal visto en Japón, por lo que decidió hacerlo en Los Ángeles y así nos encontramos.

Se llama Fumio Yoshida y a medida que nos íbamos conociendo comprendí que pertenecíamos a dos mundos diferentes.

Al principio todo iba bien, no obstante al volver de unas vacaciones intenté darle un abrazo de bienvenida y me retiró, estuvo sin hablarme varias semanas.

Solo me acuerdo de ese detalle pero tengo la sensación de que había más comportamientos que me sorprendían, la diferencia cultural era abismal.






martes, 11 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS OCHENTA Y OCHO

 





Es difícil encontrar un placer mayor al de tener un buen libro entre las manos, para expresarme mejor tendré que decir un libro que me vaya como anillo al dedo porque hay muchos libros muy buenos que no me complacen, que es exactamente lo que me está sucediendo con LES AÉROSTATS de Amélie Nothomb.

Amélie Nothomb es un maravillosa escritora belga y japonesa de quien he leído muchos de sus libros y siempre me ha gustado e interesado.

Hace poco leí en una red social que Amélie Nothomb había comentado que el libro ESCÚCHATE de Prem Rawat le había parecido fascinante, en realidad no recuerdo la palabra que ella había empleado, era más profunda, me impresionó tanto que inmediatamente me fui a Amazon para pedir su último libro que me llegó en minutos y que ya estoy devorando.

Hasta que empecé el taller de Escritura en mil novecientos quince, tenía por costumbre leer libros en idioma original si estaban escritos en inglés o francés, además de castellano, no obstante el profesor nos insistió que nos convenía leer en castellano siempre que las traducciones fueran buenas.

Al recomendar un libro él solía citar, además del autor y el título, la editorial y el traductor o traductora.

Hasta tal punto estaba embelesada con sus clases que llegué a leer traducidas las obras de Michel Houellebecq que es uno de mis escritores favoritos, solo el interés por aprender a escribir me llevó a hacer algo que me parece un disparate sobre todo con Houellebecq pero el amor ala literatura me hacía obedecer al profesor.

Durante estos años he tenido que hacer mucho esfuerzo para leer traducciones pero lo he hecho a gusto porque el castellano me encanta y necesito aprender palabras nuevas ya que considero que mi vocabulario es escaso.

Solamente me he permitido leer en francés cuando pasaba temporadas en Saint Gaudens aprendiendo macrobiótica.

Volver a tener un libro de Amélie Nothomb en francés me produce un placer inconmensurable porque además ,el tema es de pura literatura, habla de autores a los que conozco bien porque he sido una lectora empedernida antes de meterme en la informática. 

La lectura me ha salvado la vida en múltiples ocasiones.





domingo, 9 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS OCHENTA Y SIETE

 





He visto una película sueca muy especial, diferente a lo habitual, lenta y bonita, me he animado a verla porque la crítica decía que era una de las mejores películas suecas.

Ha habido momentos en los que me he identificado con la situación de la protagonista, me recordaba a una relación que tuve con un artista, aunque no era granjero vivía en un caserío en pleno monte y comprendí que eso no es mi estilo, es muy romántico al principio pero a la larga yo prefiero vivir en un piso de cemento cerca de la ciudad. 

Cuando era jipi la ilusión de mi vida era vivir en un caserío en la naturaleza y cuando lo conseguí me pareció imposible, sin teléfono, con una cocina de carbón, se llamaba económica y nos alimentábamos de los huevos que ponían las gallinas con las patatas que vendían en un caserío cercano, adelgacé muchísimo, al principio estaba encantada pero pronto la magia se convirtió en lo contrario, era más feliz en mi piso de cemento de Las Arenas con tiendas y todas las comodidades que ofrece la ciudad.

Me encanta ir al campo de paseo, ahí termina todo para mí, sabiendo que luego vuelvo a la civilización.

La película se llama "Bajo el sol" año 1998.

Probablemente si me hubiera fijado en el año no la habría visto.






sábado, 8 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS OCHENTA Y SEIS

 





Me ha gustado mucho ver el documental sobre una gira que hizo Bob Dylan en España.

Todo lo que veo, escucho y leo de Bob Dylan me encanta, me impresiona su éxito apoteósico aunque no soy fan como los que se autoconsideran Dylamitas del alma y eso que tuve buen maestro porque desde que conocí a Zampa Dylan en el más que famoso bar La Pianola de Las Arenas, allá por los años ochenta o antes todavía, me ha enseñado mucho sobre el premio Nobel de Literatura del año 2016.

Apare de ser único en sus composiciones, su comportamiento y su manera de cantar, realmente tiene algo muy especial que es talento en estado puro.

Yo diría que mas que gustar, me interesa, lo cual es mucho más interesante.

No me gusta como podría decir de David Bowie que me encanta, no obstante Dylan me interesa, son cosas distintas, ambas fantásticas.

Hace tiempo vi el documental que hizo Scorsese con material inédito y me cautivó, más todavía que el que he visto hoy, ese sí que me interesó, se llama "Las huellas de Dylan".

El que vi hace tiempo y me sedujo se llama: Rolling Thunder Revue: A Bob Dylan Story by Martin Scorsese .

Decidí que iba a ver todos los documentales que encontrara sobre él pero me distraje y lo siento porque lo he pasado muy bien con "Las huellas de Dylan" a pesar de que se limita más bien a filmar a los fans que dicen lo que sienten por Dylan a quien consideran como un mesías, resulta fascinante.

Cuando yo vivía en Malibu, Californi, vivía en una urbanización llamada Malibu Villas que estaba cerca de la playa Zuma Beach a la que yo iba y alguien me dijo que Dylan vivía en una de las casa que estaba por allí arriba.

La verdad es que casi nadie sabe nada sobre la vida de Dylan, ni siquiera sus cinco hijos, es lo que se deduce de lo que cuentan los que le persiguen por el mundo.

Zampa me contó que había ido a más de doscientos conciertos y tiene todos sus discos además de muchas camisetas.










CUATRO MIL CUATROCIENTOS OCHENTA Y CINCO

 





No me acuerdo demasiado de lo sucedido en los últimos días, solo sé que mi estado de ánimo ha cambiado por completo al terminar la navidad, me encuentro como nueva, con ganas de trabajar, animada, contenta y en un estado de paz que es exactamente el que me apetece.

Casi no me lo puedo crees, soy muy receptiva a mi entorno y al tipo de energía que me rodea.

Cuando vivía en Los Ángeles no me afectaba nada la navidad, allí no se celebra o por lo menos yo no lo recuerdo y se sigue haciendo la vida como si fueran días normales, todo está abierto y en general el tiempo es estupendo.

Lo del país vasco ha sido demencial, ha hecho un tiempo veraniego, la gente iba a la playa, hacía calor de verdad, los contagios de covid han sido exponenciales porque estoy casi segura que lo peor son las reuniones familiares dentro de las casas.

En los preparativos que estoy haciendo para empezar el año con orden, he encontrado un texto del libro que espero publicar en breve, lo incluyo aquí:


10

Peligro inminente

 

 

 

A las 09:14 de la mañana del día siguiente, Gonzalo Satrústegui marcó el teléfono de Natalia y ésta, aunque se encontraba plácidamente dormida, lo cogió.

Tenía tanto cuelgue con el móvil, que hasta se iba a la cama con él.

Le preguntó el motivo de esa llamada tan tempranera y Gonzalo le dijo que no había dormido en toda la noche, que tenía un mono espantoso.

Natalia le recomendó que se metiera en la bañera con agua caliente y que aguantara un poco.

 

Ya sabes que el monkey te dura una semana.

Un poco de paciencia y para cuando te das cuenta ya se te ha pasado y yendo a la TPA puedes empezar a encontrarte bien.

 

Estaba asustada.

Lo que menos necesitaba era tener un yonki cerca.

No se sentía tan fuerte como para que le hablaran de caballo y de síndromes de abstinencia.

Se lo quería decir, pero no se atrevía.

Gonzalo esperó a que ella hablara, pero en vista de que no lo hacía, le dijo:

 

¿Te apetece tomar un café?

 

Eso si que no, Natalia no podía dejarse llevar.

Recordaba lo que le había dicho Berta sobre la necesidad de autoprotegerse y permanecer atenta a ella misma.

Pensaba en todo esto mientras le decía, con el tono de voz más seductor del que fue capaz:

 

Bien, si quieres nos vemos en el Barandiarán dentro de media hora.

 

Al apagar el teléfono se dio cuenta de que iba a hacer un disparate, pero era un chico tan mono y estaba tan necesitado.

Le dirá que no deben salir juntos.

Ella no está preparada para salir con un toxicómano.

Se duchó, se vistió y salió corriendo.

 

Gonzalo estaba sentado en una mesita de la terraza, a pesar de que todavía el sol no calentaba demasiado, por lo que Natalia le sugirió que entraran.

Se sentaron dentro y pidieron dos cafés.

Natalia también quiso una tostada.

Se forzaba para comer aunque no tuviera hambre.

Necesitaba fortalecerse.

Gonzalo le dijo que llevaba varios días sin comer nada, solo tomaba café.

Un día llegó a tomarse treinta y siete.

Natalia conocía el estado de Gonzalo y se daba cuenta de mal que estaba y no confiaba en que dejara de meterse caballo, no obstante se sentía a gusto con él.

 

Hasta tal punto la vida estaba del lado de Natalia, que sonó su teléfono y era Berta que le proponía acompañarle a Biarritz para hacer unas compras.

Aceptó.

Quedó en pasarle a buscar por su casa dentro de una hora.

No le dijo lo que estaba haciendo, pero se despidió de Gonzalo y se marchó.

Quedaron en verse en TPA por la tarde.

 

Berta y Natalia fueron al Carrefour.

Berta le contó que casi toda la compra de comida la hacía en Francia, le gustaban los productos franceses.

Comieron Chez Albert, en el puerto viejo, donde el pescado es excelente.

Berta le invitó y Natalia comió con apetito.

Es diferente comer a gusto con una amiga, en un buen restaurante, que comer un huevo frito sola en una casa poco cuidada.

Natalia estaba muy verde.

Gracias a Berta, que ya se había trabajado bastante, encontraría la fuerza para seguir adelante.

Ante ella se abrían dos posibilidades:

Acercarse a Gonzalo que estaba hecho polvo o dejarse ayudar por Berta, que estaba fuerte y deseando ayudarle.

Esperaba hacer una buena elección con la ayuda del grupo.

Mientras comían y charlaban, Natalia pensó que debía decirle la verdad de su situación a Berta, que tenía que ser honesta.

Y lo hizo.

A Berta no le pilló de sorpresa.

Se había dado cuenta de las miradas que intercambiaban y de lo cercanos que se sentían.

Lo que le sorprendió, fue que hubiera quedado con él para desayunar, pero se calló.

Consideraba que Natalia era mayorcita y sabía que estaba corriendo un peligro grave al acercarse a Gonzalo.

Berta sabía de la fragilidad de Natalia, pero no hasta ese punto.

Incluso empezó a pensar que tal vez a ella tampoco le convenía estar con Natalia.

En PH, que es una terapia conductista con normas poderosas, lo primero que exigen es evitar a las personas negativas, entendiéndose como tales a la gente que consume cualquier tipo de sustancias, o que está con personas que lo hacen.

A Berta no le convenía estar con Gonzalo, eso era evidente, pero ahora se estaba dando cuenta de que tampoco debía estar con Natalia, puesto que se estaba acercando demasiado a Gonzalo, a sabiendas de que era negativo.

 

Volvieron a San Sebastián casi sin intercambiar palabra.

Ambas sabían lo que estaban pensando.

Llegaron a tiempo para TPA.

Todo se desarrolló de manera normal.

Hablaron varias personas con diferentes adicciones y todas estaban contentas, porque llevaban tiempo sin caer en los viejos hábitos y sentían esa satisfacción profunda, que es el principal estímulo, tanto para el protagonista como para el grupo.

 

Natalia y Gonzalo no hablaron.

Escuchaban con atención.

Berta salió corriendo, ni siquiera dijo adiós a su amiga.

Necesitaba estar sola, recapacitar y poner orden en sus ideas.

Había pasado un día muy diferente de lo que esperaba.




jueves, 6 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS OCHENTA Y TRES

 





Ha amanecido un día tan radiante que la casa irradiaba luz, los rayos de sol entraban a través de las cristales y todo relucía, no me ha quedado más remedio que ponerme en camino de los bosques de Uribe Kosta, perderme en ellos, sacar algunas fotos, pocas porque ya casi no hay caseríos auténticos, casi todos están arreglados y cuando intentan embellecerlos pierden su encanto, por lo que en ese terreno no he podido hacer gran cosa, he disfrutado del silencio, de la soledad y de ver verde.

Los árboles estaban secos y desordenados, esa zona ha perdido encanto, casi prefiero no acordarme de los tiempos en que me movía por allí como si fuera mi casa cuando tenía una amiga que se llamaba Rafaela Eguía, iba a su caserío y le compraba huevos de sus gallinas que eran tan libres que ni siquiera tenían ponedero, Rafaelas las conocía bien y sabía los lugares en donde los encontraba.

Con ella aprendí a recoger patatas con mucho cuidado para que no se rompieran, es una faena delicada.

Creo que Rafaela era la persona más conectada con la naturaleza que he conocido en toda mi vida.

Una navidad me regaló un capón y como no sabía lo que se hace con un animal semejante, se lo regalé a mi madre que era una excelente cocinara y siempre hablaba muy bien de los capones.

Al cabo de unos días me llamó para invitarnos a comer a mis tres hijos y grande fue nuestra sorpresa cuando nos sirvieron el maravilloso capón, perfectamente cocinado que estaba mejor que bueno.

No he vuelto a comer un capón, ni siquiera se me ha planteado la oportunidad.

Aquellos tiempos han pasado, fueron estupendos, por eso es tan importante disfrutar del presente, dura poco.

No solo las personas mueren sino que las costumbres cambian, es conveniente adaptarse a los tiempos nuevos.







miércoles, 5 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS OCHENTA Y DOS

 





Así como en pintura me gustaba aprovechar los lienzos y pintar encima, pentimento, lo mismo me pasa con las fotos pero es diferente, en resumen se trata de arreglar algo que está deteriorado o feo o que simplemente no funciona y poniendo mi atención y mi esfuerzo consigo llegar a un punto en que algo que en apariencia era inservible, me parezca bonito, incluso mejor que una foto que ya salió bien desde el principio.

Editando fotos paso unas horas maravillosas.

En Japón se le da mucha importancia al arreglo de un jarrón roto, se hace notar lo que estaba roto y así adquiere un valor incalculable, a veces incluso lo marcan con oro y se quedan extasiados, es una técnica que se llama Kintsugi y se ha convertido en una filosofía de vida. 

Algo parecido me pasa con las fotos, hay veces que las elimino porque si en un principio la técnica ha sido defectuosa es muy difícil conseguir algo especial, aunque tal vez transformándolas en una abstracción se podría conseguir algo.

Me gusta utilizar las cosas que han sido utilizadas, me gusta lo que hacen en India, nunca tiran nada, ni siquiera un lápiz que se queda tan pequeño por sacarle punta que casi no se puede coger con los dedos, consideran que siempre es posible darle uso de alguna manera. 

En los muebles de casa antes me gustaban las antigüedades reparadas, me molestaba en hacerlo yo misma o llevarlas a Bilbao, pero desde que llegué a la casa en la que vivo ahora que es muy pequeña preferí crear el vacío y retiré todo lo viejo y lo reemplacé con Ikea, son etapas de la vida.





martes, 4 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS OCHENTA Y UNO

 





Me ha costado bastante pero he conseguido que no me hagan ofertas e invitaciones desagradables en Instagram.

Al principio pensaba que sería algo parecido a Facebook y me metí a saco, me pegaba muchos sustos de diferentes estilos.

Me entraban mujeres medio desnudas ofreciéndome horas de inmenso placer, todas extranjeras, creo que pensaban que yo era un hombre, las bloqueaba y poco a poco dejaron de acosarme.

Al mismo tiempo y en menor cantidad me invitaban a comprar armas, me ofrecían préstamos de dinero con grandes ventajas, me invitaban a hacerme Iluminati alguna cosa más de ese estilo que he olvidado.

Hoy en día no tengo sustos ni sorpresas, el único problema con el que me encuentro es que no sé hacer reels ni stories, en realidad no tengo ni idea de hacer algo interesante en Instagram, las stories que hacen los demás están lejos de mis posibilidades tanto imaginativas como temáticas, así que me limito a publicar alguna foto de vez en cuando a través de la cual he conseguido tener más de tres mil followers en el tiempo que llevo utilizándolo  ya sé que es una miseria, lo malo es que no me veo con ganas de profundizar en ese tema.

Me siento más integrada en Facebook sin lugar a dudas aunque por motivos de confidencialidad no puedo ni debo revelar lo que me ha impulsado a dejar de seguir a bastantes amigos, me he quedado solo con los más cercanos.

Respecto a Twitter estoy más integrada y poco a poco aumentan mis followers aunque me tienen restringido el campo de las personas a las que yo sigo.

Las redes sociales representan una manera encantadora de socializar sin salir de casa lo cual resulta encantador en tiempos de pandemia, me comunico sin mascarilla y conozco mucha gente nueva, incluso tengo amigas bastante íntimas con quienes nunca he estado en la realidad.






lunes, 3 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS OCHENTA

 




Estoy leyendo los diarios de Sylvia Plath, los cuales a pesar de resultar un poco antiguos de mentalidad, están muy bien escritos y me han hecho pensar en que tal vez yo debiera dejar de ser tan concisa en mis textos, parecen un simple repórter, no están enriquecidos con detalles, ando dando vueltas a ese tema.

Por otro lado cualquier cosa me parece mejor que resultar aburrida y las descripciones en general no las considero necesarias, aunque comprendo que a veces unas pinceladas son importantes para entrar en contexto.

Tengo que seguir aprendiendo y llegar a saber exactamente lo que quiero.

El profesor que tenía antes, Iñigo Larroque, me dijo que tenía voz propia, es algo pero no es suficiente.

Ana Nieto Churruca me habló de la importancia de tener una marca personal, no sé si quiere decir lo mismo, tampoco sé si a Ana Nieto le interesa la literatura o solamente conseguir que se vendan los libros que publicamos con ella.

Lo que yo quiero es hacer bien el trabajo al que me estoy dedicando y en eso entran tanto el fondo como la forma, además de que esté basado en hechos reales, ya que cuento mi vida tal cual, así como lo que pienso.

Algunas de las personas que me siguen lo hacen con asiduidad y sus comentarios son interesantes y complementan lo que yo escribo, eso significa que existe comunicación que es exactamente lo que yo pretendo, justo eso, expresarme y ser entendida.

De momento no tengo intención de extenderme en explicaciones gratuitas, no lo considero necesario.





domingo, 2 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS SETENTA Y NUEVE










En la serie de Monica Lewinsky insisten mucho en el "qué dirán", considero que está muy lejos de tener importancia desde hace mucho tiempo, creo que había olvidado ese punto americano que realmente les caracteriza.
Por otro lado Prem Rawat ha enviado un pequeño video para felicitarnos el año nuevo en el que nos recomienda que hagamos lo que tengamos que hacer sin tener en cuenta lo que puedan pensar los demás.
He recordado que mi madre decía a menudo:
"No solo hay que ser bueno sino parecerlo"
En esa época de mi vida yo me había ido tan lejos de lo que se esperaba de mí que me reía por dentro, era muy consciente de la fama que tenía y no me importaba absolutamente nada, solo me preocupaba encontrarme bien y a poder ser divertirme.
Aunque por dentro sigo igual, comprendo que he cambiado mucho en mi estilo de vida y mi comportamiento, si antes no me importaba el "qué dirán" ahora menos todavía, porque lo que deseo por encima de todo es encontrarme bien y lo consigo.
Yo misma me sorprendo de vivir de una manera tan austera, no bebo, no fumo, no tomo drogas, mi alimentación es macrobiótica, no me quejo, casi no salgo de casa y sin embargo estoy encantada.
No estoy perfecta, la rodilla me duele y me impide andar pero me arreglo con analgésicos, y doy las gracias de poder hacerlo, confieso que el dolor me puede, me afecta al carácter y me cuesta concentrarme en mis asuntos, por eso simplemente doy gracias al cielo de que existan y no me siento culpable aunque prefiero no abusar porque sé que no son buenos.
Puestos a hacer propósitos para seguir la tradición he decidido que:

1_ Me voy a hacer la limpieza de cutis todos los días, al no salir de casa la tenía un poco abandonada.
2_ Voy a tomar más verdura que es lo que más me cuesta de mi actual alimentación.

Eso es todo, no parecen grandes cosas pero para mi son dos pasitos importantes.







sábado, 1 de enero de 2022

CUATRO MIL CUATROCIENTOS SETENTA Y OCHO

 





He pasado del año veintiuno al veintidós inmersa en la serie sobre la relación de Monika Lewinsky y Bill Clinton, muy entretenida, he estado mirando a la pantalla sin pestañear, no diría que es buena ni bonita pero es atractiva como casi todo lo que hacen los americanos. 

Haber vivido en Los Ángeles durante tres años, además de la cantidad de veces que he ido allí para asistir a las conferencias de Prem Rawat, me ha permitido conocer de cerca esa parte superficial que les hace especiales y se nota la diferencia que tienen con los europeos.

La primera vez que fui a Nueva York, también fue la primera vez que cruzaba el Atlántico, era muy joven y no había salido de Europa, desconocía las demás culturas.

En las dos semanas turísticas que pasé en Manhatan experimenté muchas sensaciones nuevas, la que más me impactó fue que se me quitó una especie de peso que tenía en la espalda cargando con toda la historia que se me había incrustado, allí no tenían ese lastre, vivían ligeros y me fascinó.

Justo ayer hablé con una amiga que me preguntó cómo empecé a acomodarme en Malibu, California y casi sin darme cuenta le conté que empecé viviendo en el motel que ella conocía, no estaba a gusto por lo que la primera semana busqué otro lugar con más encanto, bastante más caro con el que hice un negocio de intercambio.

Enseñé mi portafolio y les propuse bajarme el precio a cambio de un dibujo de la casita que era moderna y colorida, aceptaron y allí me trasladé hasta que me compré un coche y tomé la decisión de quedarme y ya entonces me instalé en un mobile Home con playa privada donde estuve muy a gusto durante un año más o menos hasta que decidí compartir una casa de cemento en una urbanización muy agradable, Malibu villas.

Cuento esta anécdota porque mi amiga desconocía esa faceta mía de negocianta, de hecho a mí también me sorprendió, es evidente que América tiene algo que hace fácil lo que aquí resulta imposible, no todo es maravilloso, tiene cosas horrorosas como se hace notar en esta serie que todavía no he terminado, no soy capaz de recomendarle porque tal vez no sea para todos los gustos, solo puedo decir que me está entreteniendo, eso es todo.