jueves, 29 de julio de 2021

CUATRO MIL TRESCIENTOS CINCUENTA Y DOS

 




He vuelto a tener reunión de Triunfa con tu libro y me ha encantado, he conocido mucha gente interesante que está escribiendo y hablando muy bien de Ana, de su generosidad y apoyo.

Mis dudas siguen revoloteando en mi cabeza, no termino de decidirme a lo que voy a publicar si es que algún día llego a hacerlo, lo que sí tengo claro es lo de escribir mi diario cada día es algo que quiero mantener aunque no me reporte beneficios económicos, me satisface demasiado, no quisiera dejarlo.

Escribir es una tarea que me realiza como artista de la misma manera que cuando pintaba y exponía adoraba que la gente mirara con detenimiento mis cuadros y opinara sobre ellos.

Ayer, en un mismo día me dijeron que mi segundo libro "El esfuerzo precede a la satisfacción" es una obra maestra, ya sé que eso es mucho decir, no obstante hace que me sienta mejor y me da seguridad en mí misma.

Creo que las personas que se dedican a escribir son muy disciplinadas y más trabajadoras que yo, no sé si seré capaz de seguir los pasos de mis compañeros, en el taller de escritura del que me echaron, la gente no tenía demasiada disciplina ni ambiciones, en eso yo era tal vez la más atrevida, ahora en cambio estoy rodeada de gente dispuesta a sacar chispas a su tiempo incluso sacrificando horas de sueño, tampoco mi salud me permite pasarme de la raya, en mi caso cuidar mi bienestar es prioritario y no debo hacer esfuerzos excesivos, ni quiero, lo tengo muy claro, espero poder compaginar ambas tareas, de momento seguiré desarrollando la paciencia, escucharé a mi corazón hasta saber la decisión que quiero tomar.






CUATRO MIL TRESCIENTOS CINCUENTA Y UNO

 




He pasado un día dificilísimo, no solo por la cantidad de acontecimientos extraordinarios que han sucedido, sino porque por otro lado, en lo más profundo de mi corazón he tenido la maravillosa sorpresa de que Carmen Aldámiz, mi amiga escritora cuya opinión respeto en alto grado, me ha felicitado por los últimos diarios e incluso me ha leído las frases que le habían tocado el corazón y he sentido que conecto con su sensibilidad en alto grado.

Siempre es maravilloso tener lectores interesados en lo que escribo, no obstante que sean capaces de tomar notas y comentarlas conmigo es de una belleza fuera de lo habitual.

Desde que he vuelto a publicar el diario no he tenido tiempo de conectar con Google para enterarme de la gente que me lee cada día, todo va tan deprisa en la vida actual, me cuesta acoplarme a este ritmo, creo que por eso soy tan feliz cuando no salgo de casa y respeto mi tiempo de silencio, aunque a veces me pueda llegar a aburrir, es un aburrimiento saludable, mi ritmo interior es único y me interesa bastante más que el ruido exterior.

De las cosas que han sucedido hoy, que han sido variadas y algunas bastante incómodas, la que más me ha afectado ha sido saber que hay avispas africanas en la casa, ha venido la vecina nerviosísima y nos lo ha contado.

Ya pasó otra vez hace años y tuvimos que vivir durante una temporada con las persianas cerradas, era horroroso, ella tenía el nido en su terraza que está pegada a la mía. 

Han encontrado el nido en lo alto de un árbol muy alto que hay en el bosque frente a la casa, parece ser que es difícil acceder, supongo que encontrarán la manera de hacerlo.

Antes de salir de casa hoy por la mañana para ir al hospital de Cruces estaba abierta la mitad de la ventana de mi cuarto y he visto una avispa gigante, que pretendía entrar por lo que he cerrado la ventana.

De momento voy a intentar dormir tranquila sabiendo que mañana será otro día.