viernes, 3 de agosto de 2018

DOS MIL DOSCIENTOS NOVENTA Y SIETE








Ya solo me queda preparar la maleta, que el coche pase la ITV, que me lo entreguen y ponerme en camino.
Sé que voy a un lugar de reposo, en pleno campo, con río y sobre todo, sé que Eneko Landaburu es un doctor muy sabio que me ayudará, como lo hizo la primera vez que fui a su casa de reposo en Villaverde de Trucíos hace muchos años.
Además estará allí su hermana Rosa, a quien conozco mucho y con quien tengo asuntos importantes en común.
No sé si habrá wifi, ni siquiera si tendré tiempo y ganas de escribir, tengo intención de descansar, lo necesito.
Espero volver como nueva y encontraros tan activos como de costumbre.

Un abrazo muy fuerte a todos y cada uno de los que me leéis, sois mis favoritos.