lunes, 18 de junio de 2018

DOS MIL DOSCIENTOS CINCUENTA Y DOS








Algunas amigas de mi edad se dejan el pelo natural, es decir con canas.
No me disgustan, creo que lo han elegido porque está de acuerdo con su personalidad.

A mi no me entra en la cabeza hacer algo semejante 
La peluquera que me ha atendido hoy, me ha asegurado que está de moda teñirse de gris, aunque en Jean Louis David, que es a donde yo voy todos los meses desde que tuve la dicha, al volver de Los Ángeles de verla en el Centro Comercial Artea, otra de las novedades que encontré además del Guggenheim y el metro de Sir Norman Foster, no utilizan tintes fuertes que puedan dañar el pelo.

Me hizo gran ilusión, ya que las pocas veces que iba a París aprovechaba para ir a esa peluquería, ya que la primera vez que fui, al mirarme en el espejo me encontré maravillosa.

Me encantan los centros comerciales en Europa y en América, porque en Asia no suelo encontrar nada de mi estilo, además de que las tallas son mínimas, me entra complejo de Gulliver.

En Australia, a pesar de que tienen tiendas europeas de las buenas, los australianos están más enfocados en el deporte.


Me gusta ir a Artea porque no tengo problemas para aparcar el coche y además, casi todo lo que necesito está a mano.