miércoles, 20 de septiembre de 2017

MIL CINCO








Me resulta difícil controlarme cuando estoy nerviosa y me dicen algo que me molesta.
Me comporto como una niña pequeña, que se deja llevar por sus caprichos.
Al darme cuenta de mi falta de madurez, me enfado conmigo mismas y entonces intento frenar mi enojo y trato de domar esa especie de furia animal que arde en mi interior.
Estoy verde.
Confío en que con la práctica, daré pasitos y avanzaré aunque sea poco a poco.
Todo menos pasar malos ratos por no estar despierta.



En relación a los cuadros, no sé si he metido la pata.
Me he hecho socia de un sitio online que se llama Artelista y prometen ocuparse de todo, incluso de hacer reproducciones.
Lo que tienen para vender no tiene relación con mi trabajo, pero lo vi tan corriente que me pareció que podía servir para mi propósito, que es deshacerme de todo lo que tengo.
Lo que no me gusta es que no me cojan el teléfono y a mi me gusta que respondan a mis preguntas concretas.
Estoy acostumbrada a hablar con Apple, cuyo trato es exquisito.

Ya veremos cómo funciona.
De alguna manera se solucionará.

Prem Rawat dice:

Todas las cosas son difíciles antes de ser fáciles.

Y así lo he experimentado a lo largo de mi vida.
Lo malo de la primera época es que parece que dura eternamente, por más que lo tome con calma, nunca llega la segunda.
Pero sé que llegará.

He empezado a dar los pasos que me piden en Artelista.
El primero es subir las fotos de los cuadros que quiero vender.
Ya ha empezado la primera dificultad y es que como las había hecho con el iPhone, no alcanzan la calidad que me exigen, así que tengo que repetir todo el trabajo con la cámara normal.


Ejercitaré la paciencia que nunca viene mal.