jueves, 8 de agosto de 2019

DOS MIL SETECIENTOS OCHENTA Y CUATRO








Ayer tomé una decisión que no es nueva pero la había olvidado.
Se trata de lo siguiente:
Me di cuenta de que basaba mi bienestar en pensar lo bien que voy a estar el fin de semana sin tener que ir al hospital, o las cuatro semanas que tendré de vacaciones a partir del día diez y seis.
Era un error.
Es necesario disfrutar cada día de mi vida, en la circunstancia que se presente.
No se trata de esperar a que todo sea favorable. 
Es cuestión de sacar partido a lo que tengo.
Enfocarme en lo que tengo hoy, aquí, ahora.

No es fácil ni difícil, solo es cuestión de ser consciente y de hacer el esfuerzo.