viernes, 5 de febrero de 2016

Capítulo 47_ Jimena Mendía llega a Barcelona











La entrevista entre Jimena Mendía y Rafaela Zunzunegui no duró más de media hora.
Pronto se dieron cuanta de que tenían tantas cosas en común, que casi no necesitaban hablar para entenderse.
Jimena era joven, despierta, dinámica, muy delgada y enamorada de la obra de Rafaela.
Había estudiado Filosofía y Letras en la Universidad de Deusto (1) y tal era su afán por la literatura y la seguridad en su propio criterio, que para su tesis doctoral, prefirió elegir a una autora poco conocida a la que ella consideraba excepcional.
A medida que iba profundizando en su obra, apreciaba la belleza que encerraba su cuidada prosa y la poesía implícita que afloraba en sus escritos.
De una manera platónica, se iba enamorando de la autora casi sin darse cuenta.
Cuando recibió la llamada de Rita Salazar Mendía, su tía y madrina, además de editora de Rafaela Zunzunegui, fue tanta su sorpresa y alegría, que se fue corriendo al aeropuerto de Calatrava (2) para intentar encontrar un vuelo de última hora a Barcelona.
Llegó a casa de su tía donde fue más que bienvenida y al día siguiente tuvo lugar la entrevista con Rafaela, que cambió el curso de su vida, así como el de Rafaela.
Jimena no tenía ningún problema para trasladarse a vivir a Barcelona, porque vivía con sus padres en Bilbao y su tía estaba encantada de acogerla en su casa, así que lo único que tenía que hacer es volver a Bilbao para despedirse de sus padres y hacer una maleta grande con lo esencial para empezar a vivir en otra ciudad.
Pronto congeniaron hasta tal punto que se volvieron inseparables.
La mayoría de los días comían juntas en un macrobiótico (3) que estaba cerca del estudio de Rafaela.
Solían tomar una copa al salir del trabajo en el café Turó, donde Rafaela le presentó a algunos amigos que también se dejaban caer por allí a última hora.
Tanto les costaba separarse, que incluso se quedaban a cenar con alguna disculpa de trabajo hasta que se dieron cuenta, con gran susto por parte de ambas, de que estaban locamente enamoradas.
Rafaela no sabia cómo explicárselo a su marido, con quien hasta que llegó Jimena había tenido una relación magnifica, pero era evidente que tenía que hacerlo.
En alguna ocasión en que él le había preguntado extrañado, por qué pasaba tanto tiempo con Jimena y en un tono quejoso y como de broma le preguntó si la quería más que a él, Rafaela no fue capaz de decirle que si.
Pero llegó el momento de afrontar la situación y con gran dolor de corazón, porque sabia que le iba a dar un disgusto serio, se lo confesó una noche cuando llegó a casa tarde y él estaba en la cama esperándola.
No le pilló de sorpresa.
Algo había imaginado.
La vida que hacia su esposa desde que Jimena llegó, no era normal.
Había cambiado sus hábitos y su marido pasó a segundo término.
Lo aceptó sin gritos ni escándalos.
Incluso le dijo que él seguía queriéndola y que en caso de que fuera una aventura pasajera, él la estaría esperando por lo menos durante un tiempo prudente.
Rafaela agradeció su reacción sin que la pillara de sorpresa, puesto que le conocía bien y sabía que era un hombre muy maduro.
Respecto a los planes de futuro, Rafaela le dijo que tenían intención de volver a San Sebastián ya que el único motivo por el que fue a vivir a Barcelona, había sido él.
A pesar de que Barcelona le había acogido con los brazos abiertos y posiblemente el éxito le vino gracias a su editora, prefería vivir en San Sebastián.
Tenían un piso estupendo en la playa de Ondarreta (4) a donde solían ir en verano y algunos fines de semana, para visitar a los padres de Rafaela.
Dado que no tenían separación de bienes, concertaron que Rafaela se quedara con el piso de San Sebastián y Gabriel, su marido con el de Barcelona.
A la tía de Jimena no le sorprendió la noticia porque la veía venir, solamente le dio pena que su ahijada se fuera, pero tendrían muchas ocasiones de verse, ya que seguiría siendo la editora de Rafaela.
No necesitaron hacer grandes mudanzas, puesto que Rafaela decidió quedarse con el estudio de Barcelona que era un espacio encantador en el que, aunque pequeño, se podía vivir estupendamente bien.
Al cabo de un par de semanas ya estaban instaladas en San Sebastián.
Lo que resultó más difícil para Rafaela fue contarles a sus padres las decisiones que había tomado, pero no les quedó más remedio que aceptarlo, porque vieron que la determinación de su hija no admitía consejos ni marcha atrás.
Casi peor fue afrontar tener que hablar con los padres de Gabriel, que siempre habían sido encantadores con ella.
Se sintió obligada a darles una explicación, aunque poco podía decir ya que ante una situación semejante no es la razón la que manda, sino el corazón.
Fue a visitarles y Gabriel ya les había informado.
Le dieron un abrazo muy fuerte y lo único que le pidieron es que les gustaría verla de vez en cuando, ya que el cariño no se termina de repente.
Rafaela agradeció su reacción, tomó el té con ellos y se marchó sintiendo alivio.
Se había quitado un gran peso.







1_La Universidad de Deusto (en euskera Deustuko Unibertsitatea) es una universidad privada regida por la Compañía de Jesús, con dos campus en el distrito de Deusto de la ciudad de Bilbao y en San Sebastián, País Vasco (España), además de una sede en Madrid. Es la universidad privada española
más antigua, y una de las más prestigiosas y conocidas.
2_El Aeropuerto de Bilbao diseñado por Santiago Calatrava, es el más importante de la cornisa cantábrica en cuanto a número de viajeros e impacto económico.
3_La alimentación macrobiótica define una manera de comer basada en el principio de equilibrio del Yin y el Yang y consiste en una adaptación de las tradiciones culinarias de Extremo Oriente, donde alimentación, medicina e incluso espiritualidad a menudo se presentan imbricadas.
4_La playa de Ondarreta es una playa urbana de la ciudad de San Sebastián (España) situada en la bahía de La Concha.

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