domingo, 17 de enero de 2016

Capítulo 35_Un plan completo










Hacía tiempo que Mónica tenía ganas de que Carlota viera los cuadros de Adolfo Guiard (1) que están colgados en el Marítimo.
En su opinión, aún son mejores que los del Museo del Parque de Doña Casilda Iturrizar.
Al ver los cuadros, que ya conocía a través de las reproducciones, se quedó impresionada.
Contemplarlos de cerca era un privilegio, tan grandes, tan cuadrados, con esas composiciones tan modernas, no podía dejar de admirarlos.
Carlota también pensaba que eran los mejores cuadros de Guiard.
También a Gari le gustaron.
Gari no era un entendido, pero tenía buen gusto y acudía con regularidad a las exposiciones del Guggenheim y de Concepto.
La comida resultó deliciosa.
Se sentaron en una mesa cerca del ventanal, desde el que se divisaban los barcos en primer plano y el Abra en todo su esplendor.
No podían haber elegido un día mejor.
El tiempo en el País Vasco es irregular, en una misma jornada, puede pasar de un cielo gris oscuro con lluvia, a, cuando nadie lo espera, aparecer uno o dos arcos iris y despejarse el horizonte de tal manera, que se pude atisbar Castro Urdiales desde la Galea.
Los que vivimos aquí amamos nuestro clima, disfrutamos de todas las estaciones.
Oteiza (2) decía:

Cuando oigo que alguien al llover llama mal tiempo, pienso:
“Este no es vasco” (sic)

Mónica, Carlota y Gari formaban un trio encantador.
Se sentían a gusto, no necesitaban esforzarse.
Ya habían superado esa primera etapa, cuando se trata a una persona nueva, con la que a pesar de que resulte agradable, todavía hay un tramo que recorrer para irse conociendo.
Habían pasado suficiente tiempo juntos y poco a poco iban aprendiendo los gustos de cada uno.
Mónica y Gari no mostraban prisa por quedarse solos.
Tal vez fuera más fácil para ellos estar con Mónica y disfrutar de lo que la vida les iba trayendo.
Por la tarde, fueron a los cines del Puerto Deportivo para ver “45 años”, la película de la que tanto habían oído hablar, en la que Charlotte Rampling estaba nominada para el Oscar.
Es una excelente película de la que salieron haciendo comentarios ya que da lugar a múltiples interpretaciones, sobretodo el final que, aunque pretende ser claro, deja lugar a ciertas dudas.
¿Como es posible que en un matrimonio que lleva viviendo juntos cuarenta y cinco años pueda haber secretos y malentendidos?
¿Puede desaparecer de repente un amor por algo que ocurrió hace cincuenta años?
Dando por supuesto que uno, o tal vez los dos, vivían convencidos de que eran una pareja que se quería, que estaban a gusto juntos, que confiaban el uno en el otro y que nada enturbiaría su encantadora vida.
Era un tema profundo, real como la vida misma y que, en mayor o menor media, todos tenían algo interesante que aportar.
Tomaron algo en un bar del puerto deportivo para no tener que mover los coches y se despidieron.

Mónica tenía ganas de ir a su casa y seguir con Anna Karénina.
La tenía fascinada.
Se comparaba con la protagonista y sobretodo intentaba equiparar a Gari con el conde Vroski.
También se daba cuenta de la poca relación que tenían sus personajes con los de la novela, mas las ganas de pensar en Gari, le instigaban a fantasear.
Una ventaja que tenía ella sobre Anna Karénina es que no tenía un hijo, por lo que no se exponía tanto, si de verdad accedía a dejarse llevar por algo tan arriesgado.
Por otro lado, así como Vroski le había hecho ver claramente a Anna Karénina que tenía la intención de estar siempre cerca de ella, Gari solo le había dado a entender que le gustaría hacerle el amor en unas condiciones perfectas.

¿A qué se referiría?

Se preguntaba pensando que acaso se le hubiera pasado por la cabeza que dejara a su marido para casarse con ella.

No creo que piense eso.
Tampoco tengo la sensación de que esté enamorado de mi de esa manera.
Y no me extrañaría que fuera un miserable como el conde Vroski que sedujo a Kitty sin tener intención de casarse y la dejó destrozada, humillándola, en cuanto apareció Anna Karénina a quien casi no conocía, pero bien sabía que era una mujer casada, lo cual no le impidió acercarse a ella en público.

Demasiados pensamientos le venían a su cabeza.
Se preparó un té de tres años para relajarse y se dispuso a sumergirse en el magnífico libro de Tolstoi.
No le extrañaba que algunos autores lo consideraran una obra cumbre del realismo.
Le gustaría saber si Gari había leído Anna Karénina y en caso afirmativo, saber lo que la había parecido, porque al indagar sobre Tolstoi en internet, había visto una frase que le llamó la atención:

"El que ha conocido sólo a su mujer y la ha amado, sabe más de mujeres que el que ha conocido mil".




1_Pintor emblemático del Bilbao del siglo diez y nueve, introductor del impresionismo en el País Vasco.
2_Jorge Oteiza (Orio, 1908- San Sebastián, 2003), es uno de los artistas vascos fundamentales del  arte español del siglo XX, así como uno de los más influyentes.
      

No hay comentarios:

Publicar un comentario